lunes, 25 de abril de 2011

Cell – Stephen King

cell_stephenking

Clay, quien visitaba la ciudad de Boston para ofrecer sus servicios como dibujante es testigo del “Pulso” así denominado después por los sobrevivientes; una señal que se transmitió por medio de los teléfonos celulares convirtiendo a aquel que la captó en un zombie agresivo y salvaje, ¿y quién en esta época no tiene celular?

Así arranca la novela leyendo cómo, en pocos minutos, se desata el infierno en la ciudad de Boston. Una chica ataca a otra matándola horriblemente. De un hotel, hombres y mujeres se arrojan de los altos pisos cayendo sobre el pavimento. Autos sin control se estampan con otro o atropellan a aquellos que sorprendidos observan lo que sucede.

Clay encuentra a Tom y Alice, sobrevivientes de este holocausto. Juntos emprenden la huída de la ciudad hacia el norte, en busca de la esposa y el hijo de Clay. Durante el trayecto aprenden los nuevos hábitos de los “telefónicos” como les llaman a los locos. Solamente pueden viajar de noche pues el día es de ellos y encuentran muchos grupos de refugiados que avanzan desolados hacia lo desconocido.

Los telefónicos actúan como los pájaros. Forman rebaños y de día se alimentan. De noche se ocultan y resguardan.

En el trayecto encuentran ayuda de otros “normales” así como desprecio.

Los rebaños forman una conciencia colectiva y envían a “El hombre andrajoso” identificable gracias a una sudadera roja con la palabra Harvard en el pecho. No es el líder, es la representación del todo de los telefónicos.

cell

A mí me atrapó desde el principio y no pude dejar de leer hasta que la terminé. Es fluida y no se detiene con nimiedades. Igual que en otras novelas de este autor explota las situaciones más críticas y locas en el que uno pueda imaginarse. ¿Hasta dónde seríamos capaces de llegar para sobrevivir?

Diferente a los típicos conceptos del Zombie común.

Lo que no me gusto: Jamás te enteras de dónde vino ese pulso y porqué. Te lo deja a tu imaginación.

Frase del libro: En el fondo no somos homo sapiens pues nuestro núcleo es la locura, y la directiva primordial, el asesinato. Lo que Darwin fue demasiado educado para expresar es que no llegamos a dominar al mundo porque seamos los más inteligentes ni los más malvados, sino porque siempre hemos sido los cabrones más chiflados y asesinos de toda la selva; y eso es lo que dejó al descubierto el Pulso hace cinco días.

Recomendado para su lectura.

Salud para todos.

Related Posts with Thumbnails