lunes, 30 de noviembre de 2009

Relatos hiperbreves III

libro

Y continuamos con los relatos hiperbreves, y estoy seguro para aquellos que se han tomado la molestia de leerlos que son de muy buena calidad.

Bueno, pues que venga la tercer tanda:

La cueva de los sueños

Habían pasado veinte años. La húmeda cueva que tantos secretos había guardado aún seguía ahí, impertérrita al paso del tiempo. Solo era necesario retirar unos matojos que crecían salvajes y descarados tapando la entrada para acceder al escondite secreto.
Antaño, cuando la tierna infancia les acompañaba, ocho jóvenes se juntaban las noches de verano en una cavidad rocosa bajo una montaña rodeada de un inmenso mar. Había sido su refugio, su evasión de la realidad. Allí se inventaban historias dejando volar su maltrecha imaginación. En ese momento, dejaban de ser quienes eran para convertirse en piratas, princesas, guerreros e incluso exploradores del enigmático universo. Era su momento, su propia dimensión creada tan solo para buscar un pedacito de felicidad escondida bajo la luna y arrullada por las olas al chocar.
El grupo se volvía a reunir. Se miraron unos a otros observando como la vida había dejado una evidente huella en cada uno. Faltaban tres. Todos sabían lo que les había ocurrido; el destino ineludible había llamado a sus puertas y no se pudieron salvar: una sobredosis, la cárcel y un psiquiátrico. Todos los sabían, pero nadie dijo nada. Para ellos, allí estaban los ocho dispuestos a olvidar, o mejor dicho dispuestos a recordar sus inocentes sueños y sus sinceras carcajadas. No habían podido cambiar el mundo ni mucho menos sus vidas, pero allí volvían a estar, reunidos nuevamente intentando robar por última vez su pedacito de felicidad.

Autor: Dhara.

La gema de la felicidad

Escondí la gema para que los inocentes no sufriesen como yo. La encontré bajo un sauce. Un destello provocado por la luz del Sol hizo que me fijase en ella. Era del color del ámbar con unas líneas rojas irregulares. Al tocarla estaba caliente y sentí una gran felicidad inundándome. No sé cuánto tiempo pasé así pero, cuando me quise dar cuenta ya era de noche. La guardé en mi bolsillo y me la llevé a casa. La tarde siguiente le dije a mi mujer que iba a dar un paseo y fui a sentarme bajo el sauce a tocar la gema. Cuando volví a la casa era más de medianoche, y mi mujer estaba preocupada. Cada día que pasaba tenía más necesidad de estar horas y horas tocándola, sintiendo el calor y la alegría. Intenté controlarme y guardé la gema en un cajón, pero no aguanté más de dos días. Todo parecía tan triste y gris… hasta que volví a sacarla. La gema consumía casi todo mi tiempo, y descuidé todo lo que me importaba. Me echaron del trabajo por no acudir en más de una ocasión, los pocos amigos que aún conservaba se enfadaron conmigo por no aparecer cuando quedábamos y mi mujer pensó que la estaba engañando y me dejó. Después de eso, la gema era lo único que tenía y aún paso los días acariciándola, intentando huir de la realidad, del dolor por la pérdida de todo cuanto amé.

Autor: Garrabartulo.

Una lágrima por un recuerdo

Era de noche. El fuego ardía en la chimenea desprendiendo todo su calor. Tantos años viendo aquellas llamas, tantos años recordando el pasado. Las imágenes se sucedían en su atormentada mente.
Ya no quedaba nada de aquel joven con ganas de comerse el mundo, ya no había ilusiones ni sonrisas. Ya no había nada salvo aquel viejo de pelo cano y manos arrugadas. Esas manos…. Esas manos que tantas vidas habían arrebatado en nombre de una bandera, de una patria, de un deber impuesto.
En sus ojos se reflejaba el dolor, y en el fuego, las almas inocentes de cuantos a sus pies le habían rogado piedad. No, piedad no, le habían suplicado una vida, una vida que ya no disfrutarían.
< Cumplías con tu obligación, nada más>, se repetía una y otra vez, pero todo consuelo era inútil. Él sabía la verdad, sabía que siempre hay una alternativa, siempre hay otra opción. Ya no importaba, lo había hecho y ahora cumplía con el castigo de sentir sus miradas llenas de tristeza, de sufrimiento, odio y venganza; miradas que lo acompañarían hasta el fin de sus días.
Si, el fin, la paz, el descanso…
Era de noche. Las imágenes se sucedían en su atormentada mente. Las lágrimas cayeron y el fuego por fin se extinguió.

Autor: Dhara.

Su recuerdo

Todo le recordaba a ella. La débil vibración del aleteo de un insecto; sus palabras susurradas. El perfume de una joven volando hasta su nariz; el aroma cálido de su piel una noche de agosto. La amabilidad de una dependienta en un despacho de pan; el dulce frescor de su sonrisa.
Y pese a que intentara olvidar, su mente le traicionaba y le castigaba quizás hasta la eternidad. Subió los diez escalones de su apartamento y se despojó de su corrupta ropa. Una ducha fría le hizo rememorar sus delicados dedos, bajándole a lo largo de la columna haciendo del éxtasi una palabra paupérrima.
Rebuscó entre sus cientos de discos, aunque sabía que acabaría poniendo el mismo de siempre. Se estiró en el sofá mientras escuchaba con melancolía la misma canción, una y otra vez: Llanto de pasión de El último de la fila.
Daba igual que la gente le intentara ayudar siempre volvía a hundirse en los mismos pensamientos. En su mente, el recuerdo de aquella noche de lluvia, el coche en sentido contrario. Si hubiera girado el volante hacia el otro lado el golpe lo hubiera recibido él y ella aun viviría.
Aunque lo intentara, todo le recordaba a ella. Los inocentes juegos de unos niños; las tardes a solas en casa de sus padres. Los primeros besos de unos adolescentes; los abrazos y mimos de los días de invierno. El apagarse de las farolas; las despedidas tras la noche mágica. Todo le recordaba a ella…

Autor: Wherter

Pozos de Gitana Oscuridad

No podía creerlo. Tú, la más bella, La única entre todas las oscuras princesas de bar artúrico y calimocho con mora. Tú, entre todas las falsas musas que alguna vez llamaron a mi puerta, me susurrabas al oído que querías estar conmigo justo antes de buscar mi boca y robarme un beso y algo más, aunque de eso me percaté luego. La felicidad me embargaba, sentía tu delicado aroma latir suavemente junto a mí mientras tus inocentes manos buscaban mi cuello.
Acaricié tu pelo, tu melena densa como una selva y fragante a feromonas descontroladas. Mi pequeña diosa de acero cálido en una peana de arrumacos y zapatos negros. Quería devorarte, tus orejillas sepultadas bajo las olas del mar de tu cabeza fueron mi presa y ni siquiera la mosca quiso alzar el vuelo. Sentía tu respiración alterarse cuando mi boca tocaba tu cuello, tus manos crisparse cuando de alguna forma intuías en que podría acabar si me dejaras continuar. Me besaste y me aparté juguetón, dejándote hambrienta de mi. Me llamaste idiota —el idiota más dulce que me han dedicado nunca—, mientras me mirabas con esos pozos de gitana oscuridad que llamas ojos. Volviste a intentarlo. Lamí tu naricilla y aferraste mi cuello. Todavía siento esa mano desesperada arañándome, como queriendo fundirse conmigo, y siento el sabor a sangre de tus labios apretados contra los míos, deseando ser amada como yo lo estaba siendo por ti.

Autor: Greendalf el verde.

Falso...

Otro día, otra moneda. Otro día, brillo que espera.
El despunte del alba y el final del sereno. El cajón de herramientas lleno. Por fin entra el amanecer entre la 5ta y Freak Street, en el teatro de los sueños. Plataforma del arte. Pasión cociéndose y bajo el telón. Dentro, actores en franca transformación, afuera, sólo uno: Visso, rapsoda de profesión.
Visso toma su lugar justo afuera del teatro y prepara sus herramientas de bolear zapatos. Los clientes llegan siempre a él. Algunos se sientan, otros regresan a ensayar su papel.
Y Visso comienza a trabajar.
Cepillo en mano ya sabe lo que tiene que hacer. Grasa, jabón, trapo; Visso afana rápido porque sus clientes requieren prontos sus zapatos... Cepilla, engrasa y luego frota usando franela y mezclilla rota.
El calzado esta casi listo, sólo falta el brillo.
Visso se vuelve sordomudo. Aplica la pasta, enciende el cerillo, y entonces, también se vuelve peregrino. Coloca zapato encendido sobre el cajón para después, frotar firme pero cuidadosamente con la franela... Y sus ojos cobran misterioso brillo... Son historias que se revelan ante él por medio de un espejo cada vez mejor pulido. Personas y paisajes, vida y personajes. Todos fantásticos cortometrajes.
El trabajo está terminado...
Dentro y fuera el telón ha subido.
Historias han sido contadas y el teatro de los sueños apaga su marquesina.
Visso por fin regresa a casa.
En las noches escribe, pluma y tintero. Mañana, otra moneda... y de nuevo, a disfrutar inocentes verdades de bolero.

Autor: Vikken.

El pistolero

La luna le quema los ojos. La niebla invade la ciudad. Él es el protagonista principal, nadie le puede matar.
El chico había bebido demasiado, pero eso no era excusa suficiente para alardear delante de su chica. El pistolero se acercó al imberbe crío y le advirtió amablemente. El otro no pareció asustarse ante el rudo hombretón. Lo miró con cara de odio y le hizo un gesto; señaló sus armas. Las manos del chico temblaron súbitamente y, en una fracción de segundo, sacó una pistola y vació el cargador contra una fila de botellas. Una bala para cada una de ellas.
Los dos se encontraron cara a cara en el exterior. Cuántas veces había vivido esa misma experiencia. Cuántas veces se habían derramado lágrimas sobre los cadáveres de sus oponentes. Miró, una vez más al muchacho, que pronto yacería en el suelo, ante las inocentes miradas de la gente.
Las manos temblaban en el aire. Las miradas se cruzaron, mortales. Los revólveres quemaban de muerte. Sabía que el último en sacarlos, no volvería a respirar.
¡Despierta! Antes de que sea tarde, ¡despierta! Crees que nadie puede hacerte daño. Crees saberlo todo y no sabes que eres mortal. ¡Despierta! Ahora ya es demasiado tarde, ¡despierta! ¡Es tu final!
Quizás nadie recordará a aquel que fuera el pistolero del pueblo. Quizás el chico tampoco recordará quien fue su primer muerto, pero al final, cuando su vida expire en segundos; el reflejo de ésta la verá en su antecesor.

Autor: Wherter.

Me declaro inocente

—¿Cómo se declara usted?
Alcé los ojos y ahí estaba el juez con su toga negra y unos ojos fríos e inexpresivos. ¿A cuántos inocentes había mirado con la misma cara pétrea?
Era inocente e insensato al creer que podía depositar en ellos mi confianza. Fui inocente y estúpido cuando pensé que podría llevarse a cabo el plan sin ningún tipo de demora. Era inocente e inmaduro al imaginar que ella estaba interesado en mí y no en mis futuras acciones. Fui inocente y crédulo cuando una vez en prisión vi que el jefe se iba con la promesa de mi futura liberación sin cargos. Era inocente y seguro de aquello de lo que no debería estar.
Sin necesidad de girarme, sabía que ellos estarían detrás, observando cada uno de mis movimientos, esperando ver cumplidos todas las instrucciones a las que accedí con sumisión.
—Culpable —y para mi mismo añadí “de ser inocente”.

Autor: Irial.

Carta a mi hijo

Qué inocente eres, hijo mío. Qué inocentes somos los dos. Te lo dije para que no sufrieras, y no te gustó. Incluso dejaste de hablarme por ella. Por más puentes que te tendí, no quisiste cruzar ninguno, no, te aferraste a ella y a sus mentiras, que todos veíamos menos tú.
Ahora se ha ido, alegando un traslado a otro país… Y tú sigues creyéndola, hijo mío, ¿cómo puedes estar tan ciego? Te ha dejado sin nada, se lo ha llevado todo y hasta te ha dejado deudas. Y tú sigues creyéndola.
Pero pasará el tiempo y tendrás que abrir los ojos, y yo seguiré tendiéndote puentes para que no tengas que humillarte ante mí, para que el orgullo que ella ha arrastrado no sufra más embates, aunque yo ponga el mío a tus pies para que lo pisotees. Porque soy tu madre, y mi obligación es sufrir por ti y callar, perdonar todas las afrentas que puedas hacerme y callar, incluso ver como una sinvergüenza te destroza la vida y callar. Y seré yo quien te pida perdón para no perderte, porque eres mi hijo y te quiero. Por más que me hagas no puedo dejar de quererte.
Me pregunto qué será de ti cuando yo no esté. Me pregunto si alguna vez te darás cuenta y valorarás todo mi sacrificio. Ojalá, aunque ya tarde, abras los ojos, te des cuenta, mires al cielo y me des las gracias…
Entonces serás un hombre.

Autor: Sashka.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Relatos hiperbreves II

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Continuamos con los relatos:

Venganza

Me llamaron cinco meses después de aquello y me dijeron que le tenían. Me puse una blusa y una falda corta y metí en el bolso un cuchillo de cocina. Luego me dirigí a la comisaría.
A través de un cristal opaco me pidieron que identificara al que me violó. Eran tres tipos de mala catadura y vestidos cada uno con una camisa de un color diferente: roja, verde y azul. Señalé sin dudar al que iba de celeste.
―Ése es ―dije―. Los demás son inocentes.
Se llevaron al de azul y dejaron marcharse a los otros dos. Inmediatamente seguí al de la camisa roja hasta el portal de su casa, y cuando estaba introduciendo las llaves en la cerradura y de espaldas a mí, saqué el cuchillo de mi bolso y sonriendo se lo puse en el cuello y le susurré dulcemente al oído:
―¿Te acuerdas de mí?

Autor: Beidomon.

Somos

—¿Es amor?- le preguntó ella en un susurro.
—¿Amor? No sé... Somos tu y yo, nosotros —y entonces volvió a besarle.
Algunos dirán que demasiado ponto, pero allí están. Solo cruzaron esa puerta que esperaba ser abierta; hoy, quizá mañana, puede que nunca... Un deseo que no entienden y la incapacidad de concebir el mundo sin el otro. Dos manos que se juntan, dos escancias que se confunden, dos cuerpos que se funden... Solo dos jóvenes inocentes que hoy creen disponer de una eternidad que no les pertenece.

Autor: Deidek.

Guerra sin banderas

Era noche cerrada y el silencio aparecía únicamente quebrado por el ulular del viento, que arrastraba de vez en cuando los lánguidos aullidos de los coyotes.
Desde que la guerra empezase, apenas había dormido. Esperaba despertar con sus oídos retumbando a golpe de trompeta o casco de caballo y no teniendo otra opción que correr por su vida. Por su vida, y por la de su pequeño, que la miraba con ojos vidriosos mientras mamaba de un pecho orondo y blanquecino.
Sólo quedaban siete cabañas y unos veinte habitantes, la mayoría mujeres y ancianos. Los guerreros se habían llevado las armas y los caballos, así que no podían hacer otra cosa salvo esperar. Esperar que acabase la maldita contienda de una vez por todas.
De pronto, un sonido la alertó. Un sonido ajeno, metálico, discordante. Antes de que pudiese reaccionar, infinidad de pasos poblaron el reducido espacio que ocupaba el campamento, y vio con horror como su puerta cedía bajo la férrea bota de un soldado. Alguien avanzó mosquete en mano.
—Dispare, cadete.
—Pero señor, ¿cómo quiere que dispare? ¡Esto no son guerreros, apenas son unos inocentes campesinos!
Se oyó el chasquido del percutor, un fuerte estruendo y el rebote del casquillo. Sangre y pólvora hendieron el aire y el joven soldado cayó inerte.
—Si alguien más no está en disposición de cumplir órdenes, que lo diga ahora y me ahorre trabajo –nadie osó responder–. Bien, que no quede ni uno.
Dicho esto, abandonó la estancia.

Autor: Darkhan.

Sin inocencia en el mirar

El ruido del motor parecía no perturbar la quietud la noche; no obstante, lo apagó. Las luces del mismo ya habían sido apagadas para contemplar la luz de la oscuridad y de la luna. Ésta brillaba radiante, en un vano intento de pretender ser sol; pero sólo hay un sol, sólo una vida y demasiadas verdades...
El gusto del cañón del arma le inundaba la boca.
Sentía el aire entrar en sus pulmones y salir, demasiado rápido. Sentía como su corazón golpeaba contra su pecho, gritando que amaba la vida. Y sentía su odio a sí mismo, su asco a sí mismo, su incapacidad de hacer frente a la vida, su impotencia hacía el mundo y la imposibilidad de olvidar. Por el retrovisor reconoció aun aquellos ojos que antaño brillaban inocentes… Pero solo eran un recuerdo. Suspiró largamente. Pensó en gritar, pero no merecía el mundo ser alterado por él; si no hubiera…
Ni lo pensó. El ruido de la pistola alteró la noche, pero fue breve. Luego todo siguió como aún sigue.

Autor: Deidek.

Viernes

Los viernes los paso andando, inclinado hacia delante, a ver si así el fin de semana llega antes. En mi trabajo gustan de tocar los cojones a última hora, pero los inocentes ignoran mis recursos y tretas dilatorias.
La más célebre de ellas es, sin lugar a dudas, la llamada “hoja de Excel disuasoria”: llena de números y fórmulas, es la herramienta perfecta para parecer, en todo momento, atareado e inmerso en el trabajo. Lo más importante son los gráficos de quesito; con solo uno de ellos tu jefe, al verla, sin saber siquiera que se trata de una memez, terminará por considerarte una “machine worker”.
Uso una estrategia parecida después de una cena copiosa, cuando toca despejar la mesa y demás quehaceres. La táctica de “las manos ocupadas” consiste en coger dos vasos y empezar a dar vueltas en círculo con el ceño fruncido. Cualquiera que repare en tu persona sonreirá satisfecho al observar la laboriosidad humana.
Así que los domingos salgo a mi hora y empieza mi vida (entre semana entro en letargo). El fin de semana lo paso entre carcajadas, vinos añejos y miradas lascivas y, si ha habido suerte, todavía se arrastra los lunes en forma de legañas.
Vivo dormido, que no soñando, entre semana. Vivo con sueño, exultante, sábados y domingos. Quizás mi vida necesite un cambio, un momento de lucidez. Pero mientras tanto solo me queda que seguir andando, inclinado hacia delante, a ver si así el fin de semana llega antes.

Autor: Pafman

Tiempo pasado

Ayer entré en nuestra sala pero no estabas. Pese a todo todavía tenía la esperanza de encontrarte allí de pie, con tu pañuelo azul y riéndote de cualquier tontería. Pero me encontré sin nadie con quien reír ni con quien compartir el café hecho el día anterior. Ya no quedan sueños que inventar, juegos inocentes con los que enredar a los demás ni aventuras que emprender. Allí ya no hay nada.
No sin ti.
Aquella sala me pareció maldita, fría, triste, inmensa y fui incapaz de quedarme. Como un cobarde me di media vuelta y escapé corriendo. Cerré la puerta de un golpe y recordé lo que siempre recitabas como una letanía: “porque todo cambia, porque nada es como ha sido, porque nada es lo que será”.
Y me di cuenta de que mi tiempo allí, como el tuyo, había pasado.

Autor: Ditdiel.

Entrevista con el bambino

Me sudan las manos y pienso en culos, me aprieta la corbata.
—Hábleme de su experiencia.
El señor con bigote lleva las mangas de la camisa ligeramente asomadas a la americana, posee un escuálido escritorio y una parpadeante bombilla ensombrece sus ojeras a cada centellazo.
—Como verá acabo de terminar mis estudios, me los costeé trabajando en un salón de bodas.
No me gusta su cara, ni la que acaba de brindarme ni la que lucía antes.
—¿Y entonces que cree usted que puede ofrecer a nuestra empresa?
Esa es una buena pregunta, no me gustan los números, ni las oficinas, no me gusta ahorrar en carcajadas ni que mis inocentes ojos eviten mirarme cada mañana al espejo avergonzados. Se me va.
—Van dos amigos y uno de ellos dice: “¡Mira! ¡Una piedra preciosa!”; a lo que compañero responde: “¡pero que dices tio!¡si es un ladrillo! ¿Sabe que contesta el primero?
—¿Cómo? —me mira atónito, diríase escandalizado, no me gusta levantarme cada mañana para tener que ver a un hombre con bigote y sin sentido del humor.
—Mire, he cambiado de opinión, viviré de mis poesías y mascaré tabaco en alguna playa soleada.
Me levanto, satisfecho, aunque solo sea por no haberme rebajado al servilismo de las respuestas complacientes.
—¡Espere joven! ¡Un momento! Pero... ¿Que le contesta el amigo?
Me giro, sonriente, he aquí una lección de vida a cargo de un joven desvergonzado:
—“Bueno, pues a mi me gusta”.

Autor: Pafman.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Relatos Hiperbreves

librorelatohiper

Es grato compartir con ustedes los relatos que participaron en el II Concurso de Relatos Hiperbreves del foro Fantasía Épica, ha sido de tan gran calidad y con una excelente disposición de los foreros que me es necesario e indispensable el compartirlo más allá de las fronteras del propio foro, y que mejor que a través del blog. Omito las posiciones ganadoras puesto que todos valen lo mismo por su esfuerzo y dedicación.

Las reglas fueron sencillas: no más de 250 palabras incluyendo el titulo y usar la palabra Inocentes.

Con estas acciones y respuestas de los participantes se puede observar el crecimiento y desarrollo de los futuros artistas, aquellos que llenaran las estanterías de las librerías y en un futuro más lejano, de las propias bibliotecas.

Es un homenaje que realizo para mis compañeros y amigos; son tantos que los repartiré durante el resto de la semana.

Espero sean de su agrado:

Todos culpables

Miró su reloj para darse cuenta de que iba a llegar tarde. Trató de acelerar la marcha pero al instante notó una vibración en la muñeca, era el primer aviso: “recuerde, velocidad máxima de 3 km/h” decía la pantalla de su dispositivo. “¡¡Mierda!!” Intentó exclamar para sí mismo, haciendo un gran esfuerzo para no hacerlo en voz alta, pues eso también estaba prohibido. Miró a su alrededor completamente desolado, seguramente cuando llegase ya no habría nadie esperando, entre los inmensos bloques de hormigón y acero se podía observar el continuo fluir de cuerpos inermes ensartados en sus túnicas blancas… Se detuvo, consciente de su fracaso, y dando un giro de 360 grados sobre sí mismo pensó en el castigo que junto a él sufrían todos aquellos inocentes, “¿o eran todos culpables?”, dijo de nuevo para sus adentros. De repente se alegró de poder hablar al menos consigo mismo, pero, ¿por cuánto tiempo?

Autor: Puks.

Aviso a todos los estudiantes

Me han castigado por jugar a los barquitos. El profesor alegó que en clase hay que atenderle a él, ¡será prepotente el tío! ¿Qué pasa, que cuando él era joven no existían los barquitos?
Pues yo, desde aquí, reivindico los sufridos juegos de clase: no dejemos que nos los chapen. ¿Qué serían de las generaciones que aprendieron ortografía con “el ahorcado”? ¿O el juego de los cuadrados y el tres en ralla, que estimula la percepción? ¿Quién no ha recibido una paliza a “piedra, papel o tijeras”, ideal para desarrollar la telepatía? (Aramis Fuster era un hacha en ese juego).
Ya nos jodieron bien a las presentes generaciones no pudiendo jugar en la calle; ahora, ¿también nos impedirán hacerlo en el cole? Pero, ¿qué se han pensado? Desde siempre la hora de religión y la de plástica han sido las horas de echar unas partidillas, y esto podía hacerse extensible a otras asignaturas dependiendo del coñazo de profe de turno. Es como un índice de audiencia, si no interesa el bodrio se cambia de canal… Pero claro, encima el profe se lo toma a mal. ¿Y qué culpa tenemos, inocentes nosotros, de que nos traten de enseñar a base de tostonazos? Que se calienten un poco los cascos en vez de tratar de erradicar los juegos de clase. ¡Vivan los barquitos!

Autor: Sashka

El Fin del Mundo

A través del noticiero, nos enteramos que todos los intentos por destruir el asteroide E-2454354 habían fracasado. Aquel pedazo de roca galáctica demoraría dos meses en llegar a la tierra y colisionar; la haría estallar y acabaría con todo. Sin embargo, el fin de mi familia llegó ese día en que la noticia se reveló. Fue en ese momento cuando la locura y el caos se apoderaron de mi hogar: mi madre se buscó un amante mucho más joven que ella, casi de mi edad, desatando todas sus represiones. A mi padre pareció no importarle, renunció a su trabajo y con la cara llena de risa se fue a recorrer África; siempre fue ése su sueño. Mis dos hermanas menores… ¡tan inocentes y desvalidas las pobres!, una fue a dar a un convento y desde allí que se la pasa rezando todo el día por la absolución del mundo, esperando que la gracia divina nos libre del pecado; y la otra, busca desesperadamente al novio perfecto para que le quite la virginidad. Por mi parte, no he encontrado nada mejor que registrarme en www.fantasiaepica.com.

Autor: Azaharys

Mancha

—Hola —dijo el ogro de labios rojos que roía al hueso.
Allí estaba parado el niño rubio, con una sonrisa en su rostro.
—¿Está bueno?
—Sí, gracias.
Una tormenta rugía afuera de la cueva, y el chapoteo del agua al caer sonaba pernicioso en los oídos del ogro.
—¿Te vas a ir? —le preguntó al niño.
—Sí, ya estuve demasiado tiempo aquí.
—¿Qué pasará conmigo?
—No sé.
El ogro escupió al cadáver que le había obsequiado el chico.
—Me vas a traicionar...
—En algún momento tenía que hacerlo.
El ogro se incorporó.
—No lo tomes como algo a mal... —agregó el niño.
—¿Y qué pasa con todas esas aldeas que destruimos, aquellos inocentes pueblerinos que desmenuzamos? Vivimos inolvidables cosas juntos.
—No te vuelvas romántico ahora, ésa nunca fue una característica tuya.
—¡Esto es algo que no puedo tolerar! —gritó el ogro con furia— ¡Serás otra víctima de mi cólera!
El niño no se inmutó. El ogro tomó a su garrote, pero éste desapareció casi al instante.
—¡No puedes hacerme esto!
—¿Y cómo es que lo estoy haciendo?
Lentamente, la mano de la bestia se empezó a mezclar con la espesura de la noche. La desesperación se comenzó a apoderar del ogro con suma rapidez.
—¡Por favor! —suplicó el ogro antes de dejar de existir.
Entonces, todo alrededor del niño se esfumó. Los cuatro miembros crecieron repentinamente, los cabellos se alargaron hasta caerse sobre los hombros y la ropa se transformó en un chaleco de fuerza.
Una lágrima cayó.

Autor: Mithrandir.

Rosendo

El camino entre las piedras era más difícil de lo que había imaginado. Desde las tierras donde trabajaba jalando del arado, siempre observaba las montañas y se me revolvía el alma pensando en como escapar a mi ardua labor. Deseaba saltar la cerca para venir a ver que había detrás de este gran pedazo de tierra encumbrada; pero nunca imaginé que mi deseo sería cumplido en estas condiciones.
Fue una buena vida, aunque muy corta para mi gusto. ¡Qué manera de trabajar a la par de Enrique, mi patroncito! De seguro que me va a extrañar; las lágrimas saltarán de sus inocentes ojos al ver que no estoy. «Rosendo, eres una criatura de espíritu libre», me decía cuando me encontraba al otro lado del arroyo, sintiéndose orgulloso de mí; y yo sonreía y me llenaba de emoción, aunque él no lo notara. De seguro él sabía que eso a mi me gustaba, era nuestro juego secreto.
El camino hasta acá en verdad fue duro; pero lo que más recordaré es el olor de esos hombres: olor a cuerpo sudado después de beber tanto vino, olor a miedo y a pensamientos agrios y venenosos, olor a muerte. Ahora siento que se acercan, percibo sus pasos y los latidos acelerados de sus corazones. Venderán mi carne haciéndola pasar por vacuno, pero mi espíritu estará libre.
Rosendo es mi nombre, mi patroncito me lo dio debido al matiz del color de mi piel. Es lo único que me llevaré de él.

Autor: Azaharys

Making-off

Estaban los tres en las escaleras, a punto de pisar el suelo lunar por primera vez.
Traje espacial...Escafandra... Oxígeno... Todo preparado.
Armstrong cogió aire con fuerza, antes de decir la famosa frase que le catapultaría a la fama.
—Esto es un gran paso para...
—¡¡Inocentes!!
—¿Qué? ¡Idiota! ¡Era mi turno de frase! ... Además... ¿Inocentes? ¿A qué viene eso, Aldrin? ¡Hmpff! ¿Sabes qué? Creo que cierto astronauta va a quedarse en la nave pensando en lo que acaba de hacer...
Aldrin miró a Collins extrañado.
—¿Qué has hecho para enfadar "Armstri" de esta manera?
—¡Estaba hablando contigo, pedazo de...!
—Ah, entiendo. Bueno, vale... Pero hazme un favor al menos.
—... ¿Qué quieres?
El astronauta le pasó una pequeña bolsa de arroz.
— ¿Arroz?
—Así es. Arroz, para cenar. Y ya sabes lo que dicen... el mejor arroz es aquel que está embasado al vacío.
El capitán lo miró sin entender.
—Estamos en el Vacío.
—...
—¿Lo pilla? El Vacío... y yo quiero arroz embasado al...
—¡Lárguese! ¡Queda despedido!
—Está bien, está bien...
Armstrong respiró profundamente, a la vez que sonó un fuerte sonido por un megáfono cercano :
—"Capitán Armstrong... No puede despedir a todo astronauta que se le pase por delante. Recuerde que están en la Luna"
—¡Bah! Aquí hay astronautas a patadas. Collins, acompáñame.
Y aquí acaba la verdadera historia de lo que ocurrió en la Luna, con Armstrong yendo al INEM, en busca de astronautas. Un INEM que, al contrario que en La Tierra, tenía gravedad cero.

Autor: Brayssim.

martes, 24 de noviembre de 2009

Taller de escritura, cuestionario.

libro

De verdad que es fascinante la forma en la que uno va encontrando blogs interesantes, y más que eso, que aportan al crecimiento y desarrollo de uno como escritor.

En el blog Crónica de mi antifaz de Carol acaban de crear un taller literario muy bueno (aunque la verdad no sé si aún puedo participar) y muestra un cuestionario que me atreví a contestarlo, pues muestra tus verdaderas intenciones para escribir. Aquí lo pongo como muestra y se agradece la existencia de esos blogueros que nos ayudan a ser más profesionales.

Creación.
- ¿Por qué escribes?

Por el simple hecho de hacerlo, al principio fue como un escape de la realidad, una manera para relajarme y olvidarme del estrés y de las presiones cotidianas, pero pasó a algo más, algo que ahora me llena y me forma como individuo.


- ¿En qué fuentes iniciales te apoyas para comenzar tu texto?

En la historia de mi pueblo, de mi nación; tenemos tanta cultura, mitología y leyendas que es incomprensible que no las tomen para crear nuevas historias, desde los antiguos mayas, aztecas, toltecas y demás pueblos hasta las leyendas urbanas de la gran urbe de la ciudad de México.


- ¿Das más importancia a los personajes o a la trama?

A ambos, unas veces el personaje cuando me enfocó a sus sentimientos, pensamientos y acciones, pero es importante la trama, cómo se desarrolla y a dónde se va.


Realidad o ficción.
- ¿Cuánto de realidad y cuánto de ficción se vierte en tu obra?

La mayor parte es fantasía, intento darle un toque personal y diferente a mis historias con seres mitológicos prehispánicos, pero a mis personajes les doy el toque de realismo en cuanto a sus sentimientos, pensamientos y caprichos.


- ¿Cuáles son tus fuentes de información a la hora de documentarte?

Libros de historia y de antropología


- ¿Crees que la literatura ha de ser comprometida con la sociedad?

No.


- ¿Qué tipo de ambientaciones utilizas en tus escritos? ¿Época actual, determinadas épocas históricas, lugares y tiempos indefinidos, escenarios de ciencia ficción?

De todas, así como estoy en el futuro regreso al pasado y de pronto me encuentro en el presente.

Géneros.
- Si eres novelista, ¿por qué escribes novela? ¿Qué dificultades le encuentras a la narrativa breve?

Por su extensión, puedo descocerme todo lo que quiera y describir a detalle frase por frase.


- Si escribes narrativa breve, ¿por qué? ¿Qué problemas te encuentras a la hora de escribir historias de gran longitud?

La narrativa breve representa un reto por su limitación, y eso hace que te esfuerces más de lo normal.


- ¿Te has atrevido alguna vez a escribir otro género que no sea el habitual para ti? (Por ejemplo si se es más de novela, escribir cuento, poesía, etc.).

Sí.


Hábitos.
- ¿Sigues algún sistema a la hora de escoger tus lecturas?

No


- ¿Cuál es el próximo libro que quieres leer?

La torre oscura de King.


- ¿Qué obra/s recomendarías leer a tus compañeros?

El resplandor, El azteca y Crónicas vampíricas.


- ¿Posees un lugar específico de “trabajo” para escribir? ¿Cómo es?

Mi escritorio en casa, un lugar acogedor que me permite imaginar y crear.


Y para terminar…
- ¿Crees que alguna de tus obras sería publicable?

Ojala, no lo sé.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Blog ¿qué es eso?

blogButton

Recuerdo no hace mucho cuando inicie en este medio, en el mundo de los blogs. ¿Qué es eso? me preguntaba y por supuesto investigué.

¡Ahhhhhh! me dije después de leer en la wikipedia de lo que se trataba, es algo así como el Capitán Kirk de Viaje a las Estrellas cuando activaba su bitácora digital y le dictaba lo ocurrido en ese capitulo.

Pero aún cuando, según yo, había comprendido el correcto uso de un blog, necesite de varios meses, conocer a otros blogueros como yo, y por supuesto, a más blogs cuando realmente comprendí el correcto uso de lo que llamamos por blog.

Es una tierra fértil y abierta para lo que quieras hacer, ¿de qué quieres escribir? ¿A quién vas dirigido? no importa cómo lo hagas ni lo que pongas, importa que sea desde lo más hondo de tu alma, que escribas por tu propio puño, que sea inteligente y divertido.

Ahora entiendo que conforme uno continua escribiendo la practica te vuelve más suelto, o sea te afloja y por consecuencia tus escritos son puntuales, fluidos y sin tantos errores (eso creo yo).

¡Ah! pero no olvidemos que inclusive aquí existen reglas: si vas a escribir por lo menos procura tener buena ortografía, que tus líneas tengan sentido o se entiendan y que sea algo ameno, que guste de ser leído.

Así que si la próxima vez alguien te pregunta ¿qué es un blog? No te esfuerces tanto en explicarlo, él solo lo comprenderá y si no lo hace, pues que siga divirtiéndose en sus redes sociales como Facebook y My Space.

Hubo alguien que me preguntó lo mismo y le intente explicar pero me contestó con “Si ya tengo mi Facebook”.

“No wey” le dije “esto es para gente que usa el coco, que piensa, no changuitos sin cerebro que ponen babosada y media en la red” y lo peor, este mismo wey crea un blog solo para anunciar sus productos “me carga el payaso” pensé.

También recuerden que al dejarnos sus comentarios sabemos si les gustó o no (digo que de todos modos lo voy a seguir haciendo) pero vale para ver en qué mejorar.

Esta imagen representa la comunicación con el blog, los dejo y como siempre, salud para todos.

blog_creattiva

viernes, 20 de noviembre de 2009

Los polos glaciares.

polos

Encontré este reportaje y como yo desconocía esta información, me gustaría compartirla con ustedes.

¿Conocen cuales son las diferencias entre el Polo Norte del Polo Sur? ¿No? A verdad…

El polo norte es un océano congelado y rodeado de tierra. En cambio, el polo sur es un continente con montañas y lagos rodeado por un océano.

9. Social y políticamente, la región del Ártico incluye territorios de Canadá, Estados Unidos, Dinamarca (Groenlandia), Rusia, Islandia, Suecia, Finlandia y Noruega en que habitan más de 4 millones de personas. Por su parte, la región Antártica es un territorio sin dueño, destinado, acorde a los tratados internacionales, a propósitos pacíficos y de la ciencia.

8. El polo sur alberga aproximadamente el 90% del hielo existente en la Tierra. Sus capas son mucho más gruesas que las del polo norte.

7. Se calcula que en el círculo polar ártico yace un cuarto del total de las reservas de petróleo de la Tierra. Aunque se cree que en la Antártica también existen yacimientos petroleros, se ha explorado poco y e estima que su volumen es poco significativo.

6. En el polo sur hay pingüinos, mientras que en el polo norte hay osos polares. No, no es probable que estas dos especies se hayan encontrado alguna vez.

5. En la región ártica hay efectivamente un poblado que recibe las cartas dirigidas a Santa Claus. Se localiza en Alaska y sus habitantes identifican su código postal como "el de Santa". Esto no ocurre en el hemisferio sur.

4. La Antártica es considerablemente más fría que la región Ártica. La temperatura más baja registrada en la Tierra es de -89.6 grados Celsius y se obtuvo en el polo sur. Ahí, la temperatura promedio es de -49 grados Celsius y los hielos nunca se derriten. En el polo norte, en cambio, la temperatura promedio en invierno es de -34 grados Celsius, pero sube significativamente en verano.

3. El agujero en la capa de ozono se localiza encima de la Antártica. Esto es debido a que las bajas temperaturas de la zona propician la formación de las nubes que neutralizan el ozono. En el ártico hay también pérdidas de ozono, pero son bastante menores.

2. El grosor del hielo en el polo norte es de 3 a 5 metros, por lo que es mucho más susceptible a derretirse a causa del cambio climático que ha elevado las temperaturas en verano.

1. En el Ártico existe un ciclo natural de derretimiento. Cada verano se deshace alrededor de la mitad del hielo de esta zona, únicamente para volver a formarse en invierno. Pese a ello, el aumento global de la temperatura ha empezado a causar que se derrita más hielo del normal, de modo que en invierno ya no se regenera completo.

 

Tomado de

http://de10.com.mx/wdetalle4025.html

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Manual de supervivencia para autores noveles.

19escribir Me ha encantado este escrito y lo comparto con ustedes, a aquellos que desean escribir y no saben cómo empezar, o a aquellos que ya lo hicieron y que han sido rechazados por las editoriales, ¡Animo!

 

Por Elena Ramírez, directora editorial de Seix Barral
El Escorial, Julio 2008

El título de esta ponencia anuncia una promesa que no sé si es posible cumplir: facilitar las claves para que el autor que comienza pueda sobrevivir ahí fuera. La osadía del intento se basa no tanto en la posibilidad de aportar soluciones infalibles, sino en la compartir con vosotros experiencias ajenas que puedan bien iluminar el camino, bien haceros sentir menos solos.
El proceso de escritura es necesariamente un proceso solitario, y la cultura del mercado, de la información y la comunicación en que vivimos inmersos es obscenamente pública. De la confluencia de estos factores surgen conflictos que influyen necesariamente no sólo en la visión que el escritor tiene de sí mismo, también en la que el público tiene de la figura del escritor; en la visión que el editor tiene a la hora de seleccionar lo que publica, o en el poder absoluto del mercado al establecer las reglas de la selección natural en el medio literario. La relación entre el escritor y el mercado está establecida en términos, por visualizarla de alguna manera, de lucha de poder. Hablamos de David contra Goliat.
Lo que viene a continuación son diez consejos para sobrevivir a esa pelea.

Primero: Lee
Lee mucho. Lee todo lo que puedas. Lee en la mayor variedad de idiomas posible. Lee la mayor variedad de géneros posible, especialmente si estás escribiendo o planeas escribir un género concreto. Dice Antonio Muñoz Molina que cuando un escritor dice admirar mucho a un maestro se admira y vindica por su mediación a sí mismo. Es bueno admirar a aquellos de cuyas virtudes carecemos. Es bueno leer a aquellos que dominan lo que nos supera o bloquea.

Segundo: Escribe un buen libro.
¿Tengo algo que contar? ¿Sé cómo contarlo? Parece baladí pero creo necesario comenzar por el principio. La novela, los poemas, el cuento que uno tiene en la cabeza o entre las manos ha de ser realmente la arena, el campo de batalla en el que os dejéis la piel, frase a frase, palabra a palabra. Llenar 150 páginas de texto y poner el punto y final a una historia es un triunfo, es ganar la lucha contra el Bartelby que llevamos dentro, pero no es garantía de haber escrito un gran libro, ese que pueda abrirse camino entre los 200 que llegan a una editorial al cabo de un mes, entre los 60.000 que se publican al año.
Decía Giulio Einaudi que "un buen libro –sea novela, ensayo o poesía debe involucrar al máximo la inteligencia y la sensibilidad del lector. Cuando en un libro, de poesía o de prosa, una frase, una palabra, te traslada a otras imágenes, a otros recuerdos, provocando circuitos fantásticos, entonces, sólo entonces, resplandece el valor de un texto. Al igual que un cuadro, una escultura o un monumento, ese texto te enriquece no sólo en lo inmediato, sino que te transforma en la esencia".

Tercero: Encuentra tu voz y apuesta por ella.
No sé si es posible definir en qué consiste buen libro, pues cada ejemplo encuentra inmediatamente su contrario cuando hablamos de literatura, pero si hablamos de autores primerizos hay que saber que lo que hace bueno un libro no es necesariamente la sinceridad (llueven manuscritos "confesionales", soy un escritor que ha publicado su primera novela, soy un hombre casado liado con su secretaria, soy un adolescente incomprendido que sueña con disparar contra su maestro o mi familia está loca pero nos queremos), no es necesariamente la impostación (abundan también los "imitadores" de autores de éxito… hace un par de años no paraban de llegar a la editorial novelas o cuentos con catedrales, manuscritos olvidados o famosos personajes históricos como protagonistas, Dalí, Gaudi, Dickens, Kafka…) Y fijaros, tampoco la "verdad" hace un buen libro. Este es un error muy común, creer que la verdad convierte lo que se cuenta en escritura de calidad. Decía Ricardo Menéndez Salmón en una entrevista recientemente "no creo que la verdad sea territorio del novelista. Cuando escribo mi territorio ha de ser la verosimilitud, no la verdad". A veces, al rechazar un manuscrito me responde el escritor al que se lo he devuelto muy indignado: ¡¡ Pero si lo que he escrito es verdad, que lo vivió mi abuelo!!
Tenéis que estar bien seguros de que os jugáis algo de vosotros en lo que escribís, y la única forma posible de transmitir ese vértigo al lector es a través de una voz propia. Aquí tenéis dos excelentes ejemplos de ello, Juan José Millás y Ricardo Menéndez Salmón. No se parecen a nadie, y sin embargo sus obras son grandes cajas de resonancia de otras voces.

Cuarto: Vende tu idea.
Regreso a un punto que parece obvio, pero que en muy pocas ocasiones se cumple. Recuerda que el primer lugar donde ha de batirse tu obra es en la editorial, en una agencia, o en la casa de un conocido o un admirado escritor al que le has enviado tu original. Tu "carta de presentación" es laprimera impresión; el arranque y final del manuscrito son catas obligatorias…, sí.. lo vamos a hacer, vamos a "mordisquear" para ver qué hacer con el envío: leer nosotros, darlo a leer a un informante, dejarlo caer sin leer más que 15 páginas… Muchísimas veces a las editoriales o agencias llegan manuscritos realmente asombrosos por el descuido formal (faltas de ortografía, mala encuadernación o maquetación) o la poca autoexigencia con que son empaquetados y enviados (la semana pasada llegó un aviso para ir a recoger el envío de un espontáneo, que es como llamamos a los autores que envían espontáneamente sus obras, a una oficina de correos, previo pago del importe correspondiente). Pensad que tenéis un disparo, y ese disparo ha de llamar la atención sobre vosotros, sobre el libro, hacer que uno se interese en meter la nariz. He recibido manuscritos con cartas de presentación llenas de faltas de ortografía, raras (esto no es necesariamente malo), insultantes, o retadoras que inmediatamente predisponen mal contra el libro.
Pensad también que ante la duda… mmm este original me ha gustado pero tengo dudas… hay factores que pueden ayudar a tomar la decisión final. ¿Quién eres?, ¿qué edad tienes?, ¿de qué va tu novela muy brevemente?, ¿has escrito algo más?, ¿tienes previsto hacerlo?, o si no quieres facilitar tanta información, ofrece tu disponibilidad para hacerlo. ¡Hay manuscritos que llegan sin datos de contacto!
Hay varios caminos. Enviar el original a editoriales; enviarlo a agencias literarias; enviarlo a algún contacto con acceso a un escritor conocido o admirado que pueda hacerlo llegar con su recomendación a una editorial (como hizo Millás con Sueños itinerantes, de Irene Zoe Alameda, que publicamos en Seix) o bien que pueda ofrecer un buen consejo (así sea entiérralo en un cajón), o explorar las vías que hoy en día ofrece la red, donde se van creando nuevas plataformas como Lulu, un foro comercial de contenidos digitales que permite comercializar las obras en la red. También hay muchos, muchísimos premios en España, grandes y chicos, nacionales y locales a los que poder enviar el original. Hay guías, recuerdo ahora una de Fuentetaja, con todos organizados por distintos índices, y en Internet hay mucha información. En Estados Unidos existe una vía de entrada que en España no goza de tan buena salud, desafortunadamente, y es las revistas literarias, un soporte extraordinario donde Cheever, McCullers, Hammett… o Lorrie Moore por citar unos pocos entre muchísimos, pudieron comenzar a publicar sus piezas.

Quinto: Acepta una negativa
Mucha gente no responde a estos envíos. Tanta esperanza, tanto tiempo invertido, tanta ilusión, y no obtendréis respuesta en dos de cada tres envíos. Creedme, la no respuesta es una respuesta. Otras veces, sin embargo, recibiréis una carta más o menos amable escudada en el "no encaja ennuestra línea editorial", "no busco nuevos clientes" en el caso de una agente, o bien "le deseo mucha suerte" en el caso de un autor. No exijáis una aclaración. Poner contra las cuerdas a quien ha dado una respuesta amable no conduce a ningún sitio, a ninguno más allá de poner ambos en una situación comprometida. No exijáis un informe de lectura, pues son herramientas profesionales de uso interno, y en modo alguno el editor, el agente, el profesional o el amigo tienen obligación alguna de dar explicaciones. Me he visto con algún autor enfadadísimo cuando he caído en a debilidad de explicarle con respecto y cariño las faltas de su texto. Parece obvio lo que digo, pero hay muchas cartas, y muchas llamadas "exigiendo" una explicación, un informe. No hay muchas, sin embargo, pidiendo algo tan sencillo como un consejo, algo mucho más fácil de obtener.
No obstante, a veces hay que saber cuándo hay que guardar algo escrito en un cajón y volver a intentarlo de nuevo.

escribir

Sexto: Persevera
Son muchos los motivos para rechazar un original en una editorial, y por inverosímil que parezca no siempre están reñidos con la calidad de la obra enviada. El editor tiene 40, 45 disparos al año, libros por publicar, y con los que, lamento decirlo, hacer dinero suficiente para poder seguir en el negocio. Esto no quiere decir que toda decisión deba ampararse en criterios económicos, en modo alguno, pero ha de haber un equilibrio entre los criterios literarios y los criterios de negocio para contratar un libro. El editor, ante un libro, ha de tener en cuenta: la excelencia de la obra, el perfil de la editorial: presente e histórico; el equilibrio en un presupuesto (ser buen gestor, si no estará perdido); el equilibrio en un mapa proporcional de tipología de autores, de géneros, de lenguas... y tantos ítems como quiera un editor (no es recomendable, por ejemplo, publicar en un mismo año tres novelas sobre un manuscrito enterrado, o cuatro de autores chinos, o siete de autores que comienzan). También hay Mr Magoos, ¿eh?, de grandes cegueras están las editoriales llenas, acordaros del primer volumen de El tiempo perdido. En busca de Swam fue rechazado por Gallimard porque Gide leyó "las vértebras de su frente" y no quiso seguir leyendo, después Proust pagó su propia edición en Grasset, y Gallimard tuvo que pagar bien caro el segundo tomo.
Persevera, persevera, persevera, no te desanimes. Mirad J. K. Rowling, la autora de Harry Potter, fue rechazada por infinidad de editoriales, o McCourt, el autor de Las cenizas de Ángela, o Catherine O' Flynn, rechazada este año pasado por 15 editoriales y otras tantas agentes en Inglaterra hasta que la publicó una pequeña editorial escocesa… ha ganado una lista bochornosa de premios este año y ha arrasado en cuantos países han publicado ya su primera novela, Lo que perdimos, que Seix publicará en 2009.

Séptimo: No hagas de la escritura tu única profesión.
Ya lo has conseguido. Una editorial quiere publicar tu libro. En tu cabeza Zafón. ¿Qué ganará ese tío? Y la editorial te ofrece una cantidad de dinero que no te da ni para comprarte un ordenador nuevo. ¡Joder! ¡Pero si he dejado mi empleo para volcarme en esto!, ¡si gano más como traductor, o vendiendo pizzas! (que ya es decir). Decía T. S. Eliot que un escritor ha de tener una segunda profesión, no puede hacer de la escritura su profesión, al menos al comenzar su carrera, él era editor en Faber and Faber; Cesare Pavese o Italo Calvino lo fueron de Einaudi, y teniendo la visión de los dos lados, la del escritor y la del editor, siempre opinaron lo mismo. De nuevo hay contraejemplos, Faulkner decía que escribía exclusivamente para ganarse la vida. Pero otorgar a lo que escribes y al azaroso comienzo en la carrera pública de un escritor la responsabilidad de dar de comer a toda la familia es suficiente para ahogar cualquier espontaneidad creativa. Decía André Breton que la libertad sólo es posible si escribir no es una profesión. Y es la misma idea.
Eduardo Mendoza comenzó a publicar en 1975 La verdad sobre el caso Savolta, y no dejó su empleo en las Naciones Unidas hasta el 90. Millás recuerda bien el momento en que saltó sin red y dejó su trabajo en Iberia, fue mucho después de haber publicado varios libros. No, lamento decirlo, escribir al comienzo no da para vivir. La semana pasada me reunía con un autor que ha publicado un libro con mediocre fortuna. Decía tener una buena ida para la próxima novela, y al interesarme aseguró que sólo se sentaría a escribirlo por una considerable suma de dinero, al mejor postor. Si no, dijo, no me vale la pena. Es muy posible, le dije, que no le valga la pena a nadie.
Considera cuál es la prioridad en cada momento de tu carrera, y no te hagas líos.

Octavo: No escuches a la crítica.
Te ves en televisión respondiendo entrevistas, viajando por el mundo, vienen a tu mente el glamour de Paul Auster, el éxito de Reverte, la pasta de Zafón. Y zas. Tienes unas poquitas críticas en el mejor de los casos (mejor que ser ignorado!!), varias buenas, dos tenues y una mala. La mala te hunde. No sé si la crítica ha sabido alguna vez apreciar lo nuevo, lo vanguardista y diferente. Hay quien dice que los catedráticos han ocupado hoy en nuestro país el lugar de los críticos de antes, sin sus recursos. No me pondré catastrofista, porque en Internet hay hoy blogs, como el de Vicente Luis Mora, pero no sólo, donde se está haciendo una crítica extraordinaria. Seamos sinceros, lo importante de una mala crítica es cuánto espacio tiene el libro, si la crítica lleva foto, la visibilidad. Hay libros que fueron demolidos por los críticos en su día que con el paso del tiempo son alabadísimos por la profesión, alguno de Juan Marsé, o alguno de Millás, recuerdo, tuvo tibias respuestas por parte de la crítica que lamentaba que no hubiera vuelto hacer sus obras maestras del principio, ¡¡que en su día acogieron con recelo!! O qué me decís de una buena crítica. Puedes ser igual de letal que una mala. Muchos escritores no han sobrevivido literariamente a una acogida excelente, como Juan Rulfo, o Rafael Sánchez Ferlosio que tardó 15 años en volver a publicar tras El Jarama. Rosa Montero dice que jamás lee sus críticas. Es una forma muy saludable de seguir tu propio camino.

Noveno: No escuches al mercado
Decía Baudelaire que "Los modernos se contentan con poco". Es una variante de "cualquier tiempo pasado fue mejor". Ahora sólo se publican porquerías, dicen unos. ¿Qué sitio queda para nosotros en el mercado del best-seller simplón?, dicen muchos que comienzan con un afán más literario y una escritura destinada a un mercado minoritario. ¿Está la venta reñida con la calidad? ¿Es la no venta síntoma de excelencia? Decía Antonio Muñoz Molina en un artículo excelente publicado en El País que "el que una obra de arte tenga éxito dice tan poco sobre ella como que no tenga ninguno… Hay grandes obras consideradas clásicos literarios hoy en día que en su día gozaron de reconocimiento popular; hay autores enormes que no tuvieron reconocimiento en vida como Stendhal, hay novelas magníficas que seducen a millones de lectores, Lolita, Bella del señor, Anna Karenina, y su número no es inferior a las de novelas infames que fracasan". No mires, pues, al mercado, sino como mero espectador. Ojo, o hazlo abiertamente. El autor profesional de best seller me merece un respeto tremendo. Donde las cosas chirrían es en quien hace lo uno creyendo merecer el reconocimiento de lo otro, o viceversa.

Décimo: Planifica, resiste.
"Escribir es resistir", decía Rosa Montero. "La tenacidad es más necesaria que el talento", añade. Si no se rinden, antes o después los buenos escritores consiguen publicar, pero después les esperan nuevos despeñaderos. Es cierto. Cuenta Pere Gimferrer que Mario Lacruz, predecesor mío en Seix Barral hace unos años, que cuando un libro de un autor no ha tenido éxito de ventas, hay que seguir apoyándolo sin dudar, si después del segundo libro sigue sin haber resultados es cuando hay que tomar una decisión. ¿Cuántos autores no han desaparecido del mapa después de haber publicado dos novelas, tal vez incluso con buen reconocimiento crítico? Dice el escritor y editor Adolfo García Ortega que la vida es una vuelta ciclista, resistir es la clave, pero también la estrategia. Hoy en día algunos editores no pueden dar esa segunda oportunidad de la que hablaba Mario Lacruz. Retomo el tema de los anticipos. Si un editor ha pagado una suma disparatada por una novela de un autor primerizo no tiene recursos para avalar la inversión en una segunda habiendo perdido una cantidad importante de dinero. Recordad cuántos libros había publicado ya Javier Marías antes de tener reconocimiento, sobretodo en España, y como él muchos otros.

En definitiva, traigo a modo de conclusión un consejo de Doris Lessing que resume este manual: "Aprende a tener fe en tu propio juicio, a adquirir independencia, a confiar en que el tiempo dirá lo que es bueno y lo que es malo, incluso lo que hay de malo en ti. No prestes atención a las modas literarias, porque las verás cambiar, a veces de la noche a la mañana. Recuerda que el crítico que te rechazó con desprecio, si el libro llega a ser un éxito, te saludará cinco años después con entusiasmo". Recuerdo que Juan José Millás fue durante mucho tiempo una "joven promesa", y un día, no sé si yo me despisté o sucedió realmente así, comenzó a llamársele autor consagrado. Es un ejemplo excelente de que algunos de los consejos expuestos en este manual pueden hallar su recompensa. David contra Goliat.

libros

lunes, 9 de noviembre de 2009

Horror II

Me tarde en escribir un poco más de estas fechas tenebrosas y mira, ya vamos rumbo a navidad.

Así que, como el tiempo se agotó les dejo las imágenes de la celebración de ese día por parte de la familia y de forma nostálgica aquellos primeros días de muertos que se celebraron, digamos que es del más antiguo a lo último:

halloween1014

El tío cosa:

halloween1001

King Kong:

PHOT0011

King Kong versus La Momia:

PHOT0012

La Momia, un Kiss de Hersheys, Jack Skellington:

S6300121n (60)

Darth Maul, Dracula, una Tarántula y Maléfica:

S6300579

La Tarántula Carroñera:

S6300593

Y el zombie mayor:

S6300602

Salud para todos.

viernes, 6 de noviembre de 2009

¿Jugamos a la lotería? II

Bueno, pues por fin Guffo Caballero nos entrega la continuación de las tabletas para jugar a la lotería, aquí se las presento y de verdad que lo felicito, es un gran caricaturista con humor negro:

LOTERA~1

loteria_2

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