martes, 7 de julio de 2015

El Terror - Dan Simmons



Una novela que a mí me ha gustado mucho y quiero compartirla con ustedes. Es la historia de dos buques ingleses, el Erebus y el Terror, que desean cruzar el paso norte, en el polo, para llegar al otro lado del mundo. Es una novela de aventuras con mezcla de horror.

Cuenta la historia de los 128 marineros que aceptan la aventura y las penalidades que pasan al quedar varados en el mar congelado aunque los personajes principales son el Capitán Crozier, quien se queda encargado de la expedición y el Doctor Goodsir, un médico sin la capacidad física para aguantar semejante viaje pero con la inquietud de un buen aventurero.

El autor relata de forma muy amena la situación crítica de dichos personajes atrapados en el hielo, en temperaturas tan bajas que en cuestión de pocos minutos se les congelaban las orejas, nariz y dedos. Esto último era lo que más perdían los marineros, dedos al por mayor. Describe tan bien el frío, ese clima aterrador que de verdad uno se imagina tiritando en busca del calor de una fogata.

A pesar de prepararse en cuestión de combustible y alimento para el viaje, el tiempo que pasan varados va desgastando sus víveres y las enfermedades, sobre todo el escorbuto hace descender el número de marineros activos. Recuerdo que mencioné en voz alta escorbuto y uno de mis niños me preguntó qué era eso. Es un malestar que ataca a aquellos que no se alimentan correctamente, sobre todo carentes de frutas y verduras o variedad en los alimentos. Comienza con sangrado en las encías, hinchazón y mal olor en la boca. Se caen los dientes y el sangrado es abundante hasta que lentamente mata al paciente. Era una enfermedad que padecían generalmente los marineros por el tiempo que llevaban en alta mar.

Imagínense cobijados con capas y capas de camisas, pantalones, sacos, calcetines y que aun así el frío entre hasta tu piel. Sin comida suficiente ni licor para calentarse. El combustible, carbón, se está agotando rápidamente y no pueden calentar todo el interior del buque. Cada mes esperan con ansias que el hielo se rompa permitiendo el avance de los buques pero desesperados descubren que al contrario, el mar se congela a un nivel que levanta ambos buques partiéndolos como nueces.

Cuando crees que todo está mal llega algo peor. Algo acecha en la oscuridad y tiene hambre, sabiendo que eres tú el alimento. Los pocos que le han visto, si eso es verlo, dicen que su pelaje es blanco confundiéndose con el paisaje, que lo único que puedes distinguir son unos ojos negros y fríos, ojos de un asesino. Tú les dices que son osos polares y de inmediato lo niegan, ellos aseguran que han visto como eso devora a cuatro oso polares como si nada, además sale de debajo del hielo por agujeros de cuatro a cinco metros de profundidad.

Poco a poco muchos caen en las garras de este ser quedando pocos con vida. Los detalles son excelentes pues te describen el frío, los barcos, la preparación de la expedición, los personajes con sus ambiciones y miedos, algunos esquimales que se encuentran y por supuesto ese ser que parece tan antiguo como la tierra en la que habita.


La novela siento yo que no es para todos, pues son más de 800 páginas y está lleno de detalles que si no eres paciente puedes terminar abandonándolo, pero si lo tomas con calma y vas leyéndolo día a día te verás envuelto con ellos queriendo estar en una playa.

Uno de los detalles que aprendí en la novela fue que uno se imagina jalar o empujar un trineo en el hielo es fácil, todo resbala, uno piensa, pero no, no es así, no al menos en el mar congelado. Cuando se congela el mar, que es agua salada, el hielo no es liso como todos imaginamos, es grumoso, áspero, con alteraciones rocosas haciendo muy difícil tirar de un trineo, además que al empujarse el hielo por el congelamiento del agua se crean picos elevados como cerros y rocas altas estorbando el avance de cualquier expedición a pie. Lo que se aprende de los libros es increíble. Lo recomiendo, espero algunos lo lean.

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